GRITO AL CIELO
DESMESURADO GRITO
DESDE EL FRÍO.
Tan intensa que casi duele
lo inunda todo.
Abres los ojos de asombro
noqueado por tanto genio.
Tambalean los sentidos,
tiemblan las piernas,
se eriza la piel
en una sensación de vértigo
que casi te levanta de la silla...
Te agarras a su brazo
y te dejas llevar confuso, hechizado,
alegre, feliz.
En la apoteosis de las voces
(impetuosa belleza hecha sonido)
lloras como un niño.
Al final acabas rendido.
También estas;
exhausto.
La luz
lágrima de sal en el balcón
para que no se pierda,
para que sepa volver dese la noche.
La campana
(que toco ilusionado
en la casa abierta al mar)
suena marinera
cuando hay niebla
para que vuelva,
para que no se pierda
y caliente el corazón,
y caliente las estancias,
Para que vuelva...
Después de tanto tiempo,
ya perdida la cordura,
vuelvo vosotros
inmaculados locos
de dislocada y limpia la mirada,
de delicada y frágil felicidad.
Vuelvo a las músicas etéreas
con seres de otros mundos
en lugares insensatos.
Después de tanto tiempo,
he vuelto por fin,
ahora soy uno de los vuestros.